En 2022 IBC Spain ejecutó el Programa de Tutorización Internacional simultáneamente con tres Cámaras de Comercio —Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, dentro de Tenerife Global, y Lanzarote—, con entre 15 y 20 empresas por edición.
Se empieza midiendo, no opinando
Cada empresa arranca con un diagnóstico de potencial exportador que puntúa su punto de partida real: capacidad productiva, estructura comercial, experiencia previa fuera de Canarias y solidez financiera. Esa puntuación es la que ordena el trabajo posterior y evita el error habitual de plantear una salida al exterior que la empresa todavía no puede sostener.
Tutorías individuales y análisis de mercado con datos
A partir del diagnóstico, cada empresa recibe varias sesiones de tutoría individual y un informe con su DAFO, sus mercados objetivo y la evolución prevista de la demanda en cada uno de ellos. Los destinos que salieron con más fuerza fueron los de África Occidental —Mauritania, Senegal, Cabo Verde y Ghana— junto con la Península, y los sectores iban del equipamiento médico y veterinario a la cosmética natural y la agroalimentación.
Qué se lleva la empresa
Un informe final con su plan de trabajo y, sobre todo, criterio: a qué mercado ir primero, con qué producto, por qué canal y qué le falta antes de dar el paso. Varias de las empresas encadenaron el programa con la solicitud de ayudas públicas a la internacionalización.

